Erakat calificó de "inútiles" y prematuros" recientes versiones sobre una supuesta proximidad de conversaciones con el Estado judío promovidas por Estados Unidos, porque hasta ahora Tel Aviv no ha dado señales de cambiar su postura.
"El presidente de la ANP, (Mahmoud) Abbas, ha consultado ampliamente con sus hermanos, líderes árabes y nuestros amigos en la comunidad internacional, respecto a los obstáculos puestos por Israel en las negociaciones, y esas consultas continuarán", subrayó.
La máxima figura negociadora del gobierno palestino señaló a Prensa Latina que "estamos esperando escuchar de Estados Unidos los términos de referencia, objetivos y calendarios para pláticas inmediatas".
Recordó que el enviado especial norteamericano para Medio Oriente, George Mitchell, realizó varias visitas a la región y autoridades palestinas hicieron lo mismo en Washington, pero "Israel continúa imponiendo una serie de precondiciones" para las tratativas.
El propósito de los israelíes es "impedir la reanudación de las negociaciones y estrechar el horizonte político para la paz", puntualizó Erakat al deplorar la negativa a congelar los asentamientos judíos en este territorio ocupado de Cisjordania y Jerusalén Este.
Israel, prosiguió, también "rechaza reconocer las fronteras de 1967 (cuando ocupó territorios árabes), los derechos de los refugiados palestinos y que Jerusalén sea la capital de dos Estados".
Esos son asuntos del estatus permanente que establecen un ambiente para la paz basada en la fórmula de dos Estados (uno palestino y otro israelí), apuntó Erakat, al criticar que Israel desea negociar, pero no aportar la solución.
Mientras la ANP pide a los medios abstenerse de especular sin que haya una postura clara de Washington, fuerzas ocupantes de la Ribera Occidental prosiguieron sus habituales actos represivos, que hoy provocaron lesiones a docenas de palestinos, incluidos periodistas.
Los choques se registraron en el campamento de refugiados de ShuÂ�fat, donde los uniformados judíos irrumpieron de forma violenta y detuvieron a más de 60 pobladores cerca de un punto de control militar, mientras otros arrestos ocurrieron en el campamento de Anata.
Asimismo, seis adolescentes fueron apresados en las aldeas de Hajja y Azzun, al este de Qalqiliya, así como a otros 10 palestinos en esa misma ciudad y en las vecinas de Ramalah, Belén y Hebrón con el pretexto de incautar armas de fabricación artesanal.
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